... sus interrogantes. Esa es la sencillez del evangelio.
Hay un tercer aspecto que hace del evangelio algo tan poderoso: ...no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree.
No dice que es poder de Dios para todo el que guarda la ley, o que hace obras de caridad, o que es muy religioso o muy devoto. Lo único que uno necesita hacer para ser salvo es creer el evangelio. Creer que Cristo murió por sus pecados, que fue sepultado y que resucitó al tercer día. Además que esté dispuesto a confesar sus pecados al Señor, a aceptar su sacrificio en la cruz como la paga total por sus pecados, y recibirle por la fe como Salvador. El resultado es que uno es salvo, redimido, justificado, santificado y ser hecho hijo de Dios. Así es de sencillo el evangelio.
No basta cantar acerca del evangelio, no basta orar y ofrendar para que otros lo anuncien, a menos que nosotros nos avergoncemos de hacerlo. Muchos creyentes pueden hablar de Cristo sin problema en la Escuela Dominical o en la iglesia, y está bien, pero no son esas personas las que más necesitan de Cristo sino las personas que no asisten a la iglesia.
Cuando Pablo anduvo de ciudad en ciudad no buscaba a los creyentes sino que andaba por las calles y en las casas anunciando el evangelio. Por eso fue azotado, apedreado y golpeado ya que esa gente no quería que él hablara de Cristo. Estaba bien hablar de Jehová Dios, y Pablo pudo haber hecho eso fácilmente, aunque seguramente no habría tenido una gran concurrencia; pero tampoco lo hubieran apedreado ni azotado. Pero desde el día que Pablo comenzó a dar testimonio de Cristo, sus enemigos comenzaron a perseguirle por todas partes.
Cristo dijo: «Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres» (Jn. 8:32). ¿Se ha puesto usted a pensar que muchas de esas personas con que usted se roza y a las que usted critica, necesitan ser libertadas y que sólo el poder del evangelio puede hacerlo? Cristo vino para dar libertad a los cautivos (Lc. 4:18). Y usted de seguro conoce personas que están cautivas del alcohol, de las drogas, de la sensualidad, de la amargura, del odio, de la envidia y de toda clase de vicios y no pueden liberarse.
Ya usted se habrá dado cuenta de que una sonrisa en la boca no significa necesariamente que la persona esté sonriendo por dentro. No expresan lo que en verdad hay en sus corazones porque no están seguros cuál va a ser nuestra actitud hacia ...