... retengan soborno; el que se tapa los oídos para no oír de derramamiento de sangre, y cierra los ojos para no ver el mal; ése morará en las alturas, en la peña inexpugnable estará su refugio; se le dará su pan, y tendrá segura su agua. Tus ojos contemplarán al Rey en su hermosura, verán una tierra muy lejana (Isaías 33 (15-17ª BLA).
El que cierra sus ojos para no ver el mal.
El Señor no tiene comunión ni va a usar a quien tiene sus ojos llenos de impureza, que participa observando la inmoralidad sexual o disfruta y se entretiene con la violencia. Nuestros oídos y nuestros ojos deben estar santificados, consagrados al Señor. Quien sigue la santidad, ése verá al Señor: ¡Sus ojos verán al Rey en su hermosura!
Debemos elegir, porque no es posible ver con los mismos ojos lo santo y lo inmundo.
El Salmo 101 nos habla de lo que ven nuestros ojos, especialmente en nuestra casa.
Prestaré atención al camino de integridad. ¿Cuándo vendrás, Señor, a mí? En la integridad de mi corazón andaré dentro de mi casa. No pondré cosa indigna delante de mis ojos; aborrezco la obra de los que se desvían; no se aferrará a mí.
6 Mis ojos estarán sobre los fieles de la tierra, para que moren conmigo; el que anda en camino de integridad me servirá. El que practica el engaño no morará en mi casa; el que habla mentiras no permanecerá en mi presencia (Salmo 101:2-3,6ª y 7 BLA).
3) Optar por la cultura del reino y ayudar a desarrollarla.
Debemos revalorizar el valor de comunicarse, conversar y resistir la tendencia al individualismo y el aislamiento que producen los medios. Debemos ?muy especialmente- priorizar el reunirnos, relacionarnos e integrarnos con nuestros hermanos en la fe.
Recordemos que el Salmo 101:6ª, que acabamos de leer dice:
Mis ojos estarán sobre los fieles de la tierra, para que moren conmigo; el que anda en camino de integridad me servirá.
¿Con quien debemos básicamente estar y tener comunión?: con los fieles de la tierra.
Llamamos cultura del reino a aquella que expresa los valores del reino de Dios.
En cambio la cultura de tinieblas (su música, libros, programas de televisión, películas, etc.) expresan la desesperanza, engaño, egoísmo, inmoralidad, en fin los valores del reino de Satanás.
Optar por la cultura del reino y desarrollarla entre nosotros, en nuestras familias, significa por ejemplo: que en nuestras casas la música que se escuche sean ...