Artículos

El consejero bíblico


El poder del Evangelio / Continuación

... entonces todavía estaríamos en una condición miserable. La mayoría de los creyentes no saben o no se han dado cuenta de que tienen un poder sobrenatural a su disposición para vencer el pecado cada día, es el poder del evangelio de Cristo.

Claro, saben que irán al cielo cuando mueran; pero su vida diaria es una constante derrota ante el pecado porque no han llegado a entender que el poder del evangelio de Cristo está a su disposición para solucionar el problema del pecado. Entonces, ¿qué hacen estos creyentes? Pues cada noche, antes de acostarse, dicen: «Señor, perdóname otra vez de mis pecados; perdóname, Señor». Se encuentran atrapados y dominados por el poder del pecado. No saben o no han entendido que el poder del evangelio de Cristo no sólo soluciona el problema del pecado de ahora, de ayer y de mañana, sino también me da el poder de caminar en victoria.

La razón por la cual a menudo nos avergonzamos o sentimos temor de dar testimonio de nuestra fe es porque no hemos entendido bien el poder del evangelio y lo que puede hacer en nuestra vida. Cuando llegamos a comprender lo que el evangelio puede hacer, no tenemos razón alguna para sentirnos avergonzados. Y por eso Pablo dice: «No me avergüenzo ....». Es más, dice que es «deudor», que tiene una obligación con su generación de entregarles ese mensaje. Por eso no le importaba ser apedreado, azotado, golpeado, dejado por muerto, perseguido. En ningún momento le oímos quejarse porque estaba entregado a anunciar el evangelio, y se olvidó de sí mismo. Cuando nosotros nos entreguemos a anunciar el evangelio de esa manera, también nos olvidaremos de nosotros mismos, y nos preocuparemos más por la condición perdida de otros.

Pero eso no sucederá hasta que estemos convencidos de que no hay otro mensaje en este mundo que pueda compararse con el mensaje del evangelio de Cristo. Siempre ha habido una manera nueva de percibir las ideas, las creencias y las filosofías; pero nada jamás ha igualado el evangelio eterno, el evangelio del poder salvador de Jesucristo. Ni la ciencia, ni la filosofía de la Nueva Era, nada en este mundo puede hacer lo que el evangelio hace. Por eso es que los filósofos y sabios de este mundo, que siempre andan en de más conocimiento y sabiduría, mueren sin haber obtenido este conocimiento. Pero, cualquiera ?niño, joven o adulto? puede llegar al conocimiento de la verdad, y morir con la certidumbre y la paz de que halló la salvación y la respuesta a todas ...

Continuar leyendo